24 febrero 2006

dip me in chocolate and throw me away to the lesbians


El Mundo L tiene cada vez más seguidoras y más seguidores. Un grupo de mujeres que viven en San Francisco y que viven su sexualidad como una parte más de sus vidas. Como debe ser. Sin complejos. Así sin más. Como mis amigas, las que van de este palo, que ya sin vestir de Guchi y no llevar peinados de 300 euros, hacen de su sexualidad, una parte más de su vida. Así que, aún no sintiendose muy identificadas con ellas (en ese aspecto), las siguen y las viven como si fueran de la familia. Eso es lo que es engancharse a una serie.
A las personas siempre les gusta sentirse identificadas, se una forma de sentirse parte de un grupo, o de sentir que tu grupo no es algo tan extraño. Quizás si la serie hubiera sido de un grupo de treintaañeros/as que viven en San Francisco y con sexualidad común (refiriendome logicamente a la sexualidad que comparten la mayoría), no habría tenido tanto éxito. Pero que esto no es malo, es solo una explicación de lo que he dicho al principio. Y me gusta. Me gusta la idea de ver cosas reflejadas de tu vida, vistan como vistan, lleven el peinado que lleven, porque te da la sensación de que todo se normaliza, y que ya existen tramas de este tipo.
No lo podemos negar, las personas no quieren sentirse diferentes en el fondo, quieren pertencer al mundo, existir y ser parte de la existencia, por mucho que nos empeñemos en tratar de ser únicos.
The L Word ha continuado con una nueva escuela, una que se empezó en inglaterra con Queer as Folk y que arrasó con su versión americana, llena de gente mona que no le da importancia a sexualidad, más de lo que se debiera. Intentando normalizar y se oidos, porque lo que no se oye o no se ve, no existe.
"Mójame en chocolate y arrojamé a las lesbianas"... ¡qué camiseta más graciosa!

1 comentario:

el_aviador dijo...

No, si al final me voy a tener que enganchar a la dichosa serie para ser alguien, jo, como si no tuviera bastante con todas a las que ya soy adicto, Queer as folk, Perdidos, Tan muertos como yo, etc, etc.
Es verdad que aunque estas series no reflejen del todo la realidad las acogemos como agua de mayo. Que bonito es ver a dos chicos o dos chicas besándose de verdad ¿verdad? Será por la falta que me hizo en su momento, pero a mi todavía me sigue emocionando al verlo.
El disco del de Kings of Convenience se llama Erlend öye, dj kicks, si no lo tienes yo te lo paso.
Besos, adiooooo!!!!