...podía ser dulce como nombrarte,
para que vengas,
aunque no vengas,
y no haya sino, tu ausencia,
tan dura como el golpe,
que me dí en la cara,
pensando en vos.
“Otra noche que duermo sola, estoy hasta las narices... Encima la gorda de
Ana se estará poniendo morada… y lo peor de todo no es acostarme sola, sino
despertarme por la mañana sin que nadie me prepare el desayuno... Es muy duro
ser romántica y ninfómana a la vez…”
Ariadna Gil en El Columpio de Álvaro Fernandez Armero
El contacto físico es más importante en este país que en España, y basándome en la explicación de Caye en Princesas, primero porque no existe (o no de la misma forma o en las mismas cantidades), entonces se tiene más en cuenta, luego es más importante.
Las relaciones son más frías, apenas hay besos de llegada o besos de despedida, de esos a los que mis amigos me tenían tan mal acostumbrado, hay veces que podías quedar con Guada y Alex para tomar un cafelito mañanero y te besabas al llegar, te acercabas al andar y te despedías besando también, si encartaba hasta se escapaba algún que otro abrazo. Los besos limpios y continentales de Oihana, los abrazos fuertes de Cris, las miradas de Valle, los besos en movimiento de Raquel, los “te quieros” de Paloma, los piquitos suaves de Auro, los tímidos y sensuales besos de Bea, los de despedida en el arco de Dani…Aquí se nota mucho todo esto. Hablamos alguna vez de eso, y hay algunos que dicen que te vas acostumbrando a este tipo de contacto, y te haces más frío también, pero las consecuencias más importantes no son estas, sino otras que podrían ser peores: tergiversar.
Tergiversamos el contacto de los demás, conoces a alguien y el enganche es mucho más rápido, como si tuvieras dos huecos vacíos, el de tus amigos y familia, el que siempre estaba lleno y no había necesidad de preocuparlo o alimentarlo, los besos, los abrazos, las sonrisas, la complicidad… y un segundo, el del contacto sentimental, el emocional, el sexual. Los dos se llenan poquito, apenas nada, pero cuando está la oportunidad de rellenar el segundo (mucho más fácil, aunque parezca mentira), existe la posibilidad de que por una cosa u otra, pretendas rellenar también el primero, necesitar abrazos, besos y algo de complicidad, cuando en esta situación no viene mucho a cuento. Y entonces tergiversas, y ya entre que uno es como es… pues tergiversa de más.
Oscar siempre hablaba de las drogas y yo, de las dependencias y yo… ahora soy yo el que habla un poco mas de ellas. Su vida se convirtió en mí en una dependencia, una de esas que te dejan medio tonto y desorientado, si, sobretodo eso, desorientado… perdido. Como cuando te pasas con las cervecitas checas y ya no sabes ni qué hora es. Ahora dependo de otra forma de él, aunque sigue siendo, desgraciadamente por su lejanía, una persona que consigue ordenar mi mente, darme calma, darme tranquilidad, me conoce y sabe dónde están las piezas, cómo va el puzzle y lo que no está en su sitio, tiene ese poder, “estudiaba por las noches y aprendía a observarme”, aunque había veces en las que torcía la cabeza al mismo tiempo que se le torcía el corazón… “así no hombre, así no…”, se quedaba en la puerta del despacho de la profesora para que no saliera del examen en un ataque de pánico, me susurraba “valiente…” y ahora me llama “gigante”, para ver si de tanto repetirlo, se queda grabado en algún sitio, en algún lóbulo que esté sin escribir, para yo me crea lo que él cree de mi, para que yo me crea todo lo que yo creo de él. Y sigue siendo una persona, y ahora sigue siento un amigo, un amigo… gigante.
El otro día le dije a Manuel “¿a lo mejor necesitas un abrazo?”, y me contestó con cierta preocupación y hastío “pues si, lo mismo si”, así que yo rápido y como un niño pequeño me levanto de la silla, de aquel café tan bonito enfrente del Cervantes, y le abrazo durante segundos, y veo como sus ojos se cierran, y me veo a mi mismo dándole un besito sonoro para que el abrazo tuviera un efecto más tierno, no tan físico.
Y el otro día, también, con Carlos. He encontrado a Carlos en Praga, otra parte de la herencia de Oscar en esta ciudad. Pasó de fotos y mails, comentarios en las blogs y alguna frase que se escapó en algún movil, a una persona física, de carne y hueso. No paramos de hablar, se aglutinaban las palabras y las anécdotas, parecía en algunos momentos como esas citas rápidas en las que tienes 5 minutos para conquistar o saber si te gusta la otra persona, nosotros ya teníamos una idea, teníamos en común a una persona, y si veníamos de esta persona no podíamos ser malos el uno para el otro, teníamos buenas referencias.
Cenamos juntos en una pizzería, nos tomamos algo en un bar al lado del Valentinos, y luego acabamos en este tomando ya la última, para acabar en otro abrazo. “¿Me das un abrazo?”, a diferencia de el de Manuel, este ya iba pedido, con mucho gusto y con un mensaje al día siguiente sobre la energía de los “abrazos de oso”, nos despedimos.
Carlos venía de fuera, no había renunciado a sus costumbres de tocar, de estar cerca de una persona, no se había hecho a ninguna cultura fría, no se había convertido, se había mantenido en pie con su tacto, hablaba y te miraba, te sonreía, te hacía parte de la conversación y del momento, te tocaba el brazo para acentuar un “mira…”, y ahí se sentía ese calor humano con el que empezaba este post, con un titulo que ahora no acabo tanto por comprender… ah, si… es que también me pasan otras cosas, otras que no cuento aquí, las razones por las que la soledad, o las soledades, se tergiversan.
Henry y yo en las fiesta de Carnaval... pero eso para otro dia
silvia cumple 30 anios y yo estoy en un pais donde la "enie" no existe en los teclados, aunque si en el teclado del curro, del que ahora mismo no estoy escribiendo, por supuesto... te dedique el d'ia a t'i, para pensarte y para pensar en como estarias.... lo de los acentos tambien estan complicados aqui... y solo me queda felicitarte desde esta ciudad tan preciosa y decirte lo mucho que te quiero... feliz cumpleanios... tus 30 primaveras...
"... dices, que no se lo que digo, piensas que estoy de broma... lo dejas o lo tomas" Ellos / Lo dejas o lo tomas
Ahora puedo escribir las cosas desde la distancia, desde que acabaron y son digeridas y vistas de otro modo, recordar hace que las cosas se valoren de otra forma, no quizás más objetiva, pero al fin y al cabo, se convierten en lo que nos quedamos, luego en lo que nos llevamos. Así son las claves de la memoria… Ahora también he vuelto a Praga, al comienzo de la Segunda Parte, dónde todo es diferente ya de por si, desde la gente con la que vivo a la que le restamos (y de ahora en adelante en orden alfabético para no caer en prioridades) Alex, Alicia, Ana, Ángela y Rosario, y los que vivieron conmigo de una forma u otra: Guille, Isa, Rosa y Manu, hasta el lugar dónde vivir, de ese barrio de Kobylisy tan lejano ya, a un Narodni Divadlo en pleno centro, un piso de dos habitaciones dónde una de ellas es ocupada por uno de los antiguos miembros, el Henry. Y la vida sigue…
Alex fue el primero que vi de la beca. Yo estaba sentado en el aeropuerto de Málaga, cansado, asustado y muy excitado por la idea de irme a vivir a Praga, pero había alguien que estaba mucho más que yo: Alex. Me reconoció del examen de inglés y ya se ponía a hablar con tropezones entre una palabra y otra, creo que en dos minutos dijo cien cosas y se fue a llamar por teléfono, a buscar a sus amigas de la beca de Florencia, etc. Cuándo llegó nos reunimos con el resto, buscando por el aeropuerto personas que tuvieran la misma carpeta que nosotros. Alex se convirtió después en mi compañero de cuarto, con el que pasamos buenas noches de conversaciones, sobre nosotros, la vida, el sexo, el amor, los deseos… y alguna que otra broma, dejando que habláramos como dos grandes confidentes. Alex ha sido una persona con grandes cosas que compartir, aunque hubiera veces en las que se encontraba un poco perdido, supongo que como todos nosotros en aquella casa, pero se prestaba a consejos, aunque el luego resultaba más sabio en algunas cosas. Me quedo con nuestras noches antes de dormir, las charlas, las noches en el Valentinos como niños sádicos, y aquella noche en Cracovia en la que salimos los dos…
Ángela llegó con la fachada más estrambótica de todos, la miré a la cara y a esos ojos tan profundos que tenia, nos encontramos con los dos besos de rigor, y supe desde ese momento que iba a hacer muy buenas migas con ella, la veía muy cercana a mi, además de tener un belleza muy particular. Y fue así. Había veces en las que nos encontrábamos hablando como si ya lo hubiéramos hecho antes, la confianza se hizo rápida entre nosotros, su forma tan libre de moverse en las situaciones nuevas me encantaba, así que ya aparecieron los primeros motes, nada originales, por supuesto, de ésta “loca del coño”, sumados a nuestros códigos de “otras no pueden, pero yo si…”. Pero Ángela se fue, estuvo un mes con nosotros y me quedé un poco confuso cuando ocurrió, sabía que era por razones de fuerza muy mayor, pero yo me sentía como un novio abandonado al primer mes de pasión. De Ángela me quedo con nuestros días de inglés, nuestras canciones, el torrente de energía que derrochábamos cuándo estábamos juntos, del enganche que tuve de ella en este país, drogados el uno del otro.
Ali(cia) era la más callada de todos, observaba a todos con detenimiento, parecía como si se ocultara tras un árbol y estudiara con detenimiento a los demás niños del parque, sin saber si encajaría o no en la nueva guardería. A mi me descolocó mucho en el aeropuerto, hablando sobre la convivencia, la noté rígida, y me hacía pensar en si sería buena idea tener tanta relación con ella, a mi se me da muy mal encajar las borderías o los malos humores “yo cuando me levanto no me puede hablar nadie, porque tengo muy mala leche”. Y efectivamente fue la persona con la que las cosas se construyeron sin materiales falsos, poquito a poco y con muy buenas consistencias, porque aprendíamos a querernos y a ver las cosas el uno en el otro e ir aceptando. Luego las fachadas son simplemente imágenes que damos, nada más, las durezas (no siempre, pero bueno) suelen esconder corazones resbaladizos que también necesitan ser alimentados. Ali(cia) me dio la comprensión de las cosas, alimentó muchas de mis necesidades e intentó siempre comprenderme para colaborar, mientras yo le ofrecía un psicólogo en abierto y un amigo en silencio. Pero todo poquito a poco, sabíamos que las cosas se harían mejor a fuego lento. Y así fue. Y así es. De Ali me quedo con algunas de nuestras miradas en silencio, conectadas al mismo pensamiento, de los consejos que nos dábamos tan acertados y tan poco llevados al terreno… tu ya sabes a qué me refiero.
Ana era la niña del colegio más nerviosa, desde el aeropuerto ya miraba a los demás como intentando encajar algunas frases suyas e ir perteneciendo al resto de una forma muy valiente, porque ella, aunque no pareciera, era muy valiente y era una de las cosas que más me encantaban de ella, aún así escondía su terror y excitación por la experiencia que iba a ocurrir en su vida. De Ana me encantó su entusiasmo, la forma en la que absorbía las cosas, quería aprender de todo, era limpia y esponja al mismo tiempo, no tenía problemas de desnudarse y mostrar lo que hubiera que mostrar, siempre que se devolviera con cariño, con bonitas palabras y con la razón de que estaba viviendo algo grande en su vida. Y ella hacía una pregunta tras otra, todo eran curiosidades, hasta de cosas que uno no se paraba nunca en mirar o responder, te volvía loco porque tenías ganas continuas de abrazarla y estrangularla, me decidí por el abrazo, porque con el estrangulamiento conseguía poco más que matarla, así que la abrazaba fuertemente siempre que podía. Me quedo de ella, entre mil cosas, la noche que pasamos juntos en el Popocaféptel (¡tú eres el Popo cariño mío!), charlando y bailando, y cuando conocimos al chico ese que al final no se fijaba en ninguno de los dos…¡Mamma Mía!.
Rosario tenía una presencia impresionante, ya no solo por sus rasgos, su altura y su perfecta figura, sino que desprendía a veces una fuerza que cegó algún que otro checo (y extranjero), pero la fuerza esa era al mismo tiempo su arma y su destrucción, actuaban en ella continuamente como un yin y un yan, apagándola y encendiéndola. A mi deslumbraba casi continuamente, cuando el yin actuaba y su vitalidad subía, era enérgica y graciosa, fuerte y brillante, pero cuándo actuaba su yan, se llenaba de dudas y se apagaba, afectando con la misma fuerza, quizás en eso me recordaba también mucho a mi. Desde el principio congeniamos muy bien, ya desde el aeropuerto me sentía muy a gusto con ella, me resultaba encantadora su forma de sonreír a la vida, aunque luego se fuera tornando a dudas y a exigencias, era crítica y verdugo con ella misma en algunas cosas injustas, y algunas más justas le costaba verlas. Nuestra relación estaba llena de cariño, aunque hubiera veces que nos queríamos y odiábamos al mismo tiempo, que en cierto modo esa es la forma más honesta de querer a alguien, la quieres y la odias porque la quieres. Aún así yo me quedo de ella todas nuestras charlas, nuestras confidencias, sus frases hechas, su coletilla de “A ver…” y de lo fácil que entró en mi para saquearme el corazón.
Enrique llegó al aeropuerto con su pelo largo y sus pintas de tranquilote, no cambió mucho la cosa, bueno, yo le bauticé con el nombre de Henry, porque el suyo se me hacía muy largo y me gustaba mucho más este. La amistad entre él y yo se fue construyendo poco a poco, pero con muy buena conexión desde el primer momento, de hecho nunca me imaginé (en el aeropuerto) que la fuera haber tan buena. Recuerdo nuestro primer paseo por Praga los dos solos, algunos vacíos en medio de las charlas y de cómo los fuimos rellenando y hemos llegado a tener un magnifico rollo entre los dos. Henry siempre ha aceptado todo lo que ha venido de mi, sin juicios, sin tonterías, ha sido todo oídos para todo y se ha hecho fácil el conocimiento entre ambos, yo creo que hasta hemos (inter)cambiado ideas sobre estereotipos que teníamos. De él me quedo con todo, porque sigue viviendo aquí y no puedo elegir, ahora mismo duerme en la habitación de al lado, y dijimos que nos levantaríamos temprano hoy, y yo llevo ya una hora despierto. Es una gran persona, llena de detalles y al mismo tiempo muy sencilla, quizás ese es su gran magnetismo.
Pero no todo acaba aquí…. El Epilogo se debió quedar en Kobylisy, pero no se pudo quedar ahí, a pesar de estar al principio más reacios a relacionarnos con más españoles u otros grupos, otras 4 personitas se hicieron hueco entre nosotros…
Del Manu poco voy a hablar, ya se lo he dicho todo y de hecho hay palabras para él en esta blog, para mí es fantástico, su formas tan sencillas de mostrarse y ese gran mundo interior entre Peter Pan y la sensibilidad extrema hacia su alrededor, lo hacían ante todo carismático, cercano y magnético. Tengo todas las canciones mezcladas, pero “dejesé querer por una loca…” la guardo en Cesky Krumlov cantándola los dos al unísono. La Rosa, hay que ver con la Rosa, como dominaba su humor, o parecía fuerte y tormenta, o se hacía una lluvia refrescante como la que más, estaba loca y cuerda al mismo tiempo, con una esquizofrenia preciosa que cuando le tocaban las bromas o ese sentido del humor tan increíble, era impresionante, lo que me he reído yo con ella, aquella noche en Dresden, y otras tantas veces, resultando mucho más graciosa de forma espontánea que contando chistes. Al principio pensábamos que pertenecíamos a dos mundos totalmente diferentes, y como el agua y el aceite, cada uno se quedaría en su recipiente, pero cambiamos la fórmula, porque la química tiene su cosa, que engaña y que hay mezclas imposibles que resultan prodigiosas pócimas. Me quedo con tu cariño, tan fresco y tan natural… Isa era más callada, su mirada era la de una persona que podía adaptarse a cualquier situación, valía para un roto y para un descosío, era fuerte, no dejaba que cuestiones personales suyas le afectaran a las cosas que tenía que vivir, aunque se lo ponían difícil, si había que dar todo, lo daba. Me encantaba de ella la forma en la que contaba las cosas, haciendo una película de cada detalle, describiéndolo todo. Guille y sus silencios, recuerdo cuando te miraba al hablar y asentía con la cabeza, me parecía encantador totalmente, era capaz de satisfacer a cualquiera, tenía un cariño muy particular, con una forma de transmitirlo más allá del contacto físico. Todas las charlas sobre música y lo que encartara, lo hacían una persona sencilla de entrar, estaba dispuesto a aprender lo que fuera de los demás y sin tapujos o complejos. Me hubiera gustado más que las chicas checas hubieran visto más las cosas que nosotros veíamos en él, porque seguro que habría sido un huracán. De Guille y sus Héroes…, su guitarra, sus canciones.
Un viaje tras otro, las quedadas en el Lucerna, que yo las abandoné a la tercera (que bastante), las reuniones botelleras en la casa de los cordobeses, las salidas, las comidas, las risas… hay muchas cosas y la mayoría también están ya en los volúmenes que he escrito, las demás, el resto, no están escritas pero ya las sabéis, porque vosotros también habéis tenido la oportunidad de mirar las cosas desde la distancia, en vuestras casas, con vuestra gente, en vuestro lugar, dónde no nieva ni hace frío y acordaros de esta ciudad, y de los que se quedaron aquí, bien porque querían más o porque no encontraban lo mismo que vosotros en España.
Comienza la Segunda Parte, gracias por haber estado en esta primera y haber hecho de este viaje toda una experiencia, de vida, claro está…
y ahora os toca a vosotros y vosotras... por cierto, os echo (mucho) de menos....
"Yo suelo sentirme como un bicho raro, no soy capaz de pasar de una cosa a otra así, sin más. La mayoría de personas, cuando tienen una aventura o una relación larga y rompen, la olvidan. Pasan a otra cosa y olvidan como si nada hubiera pasado. Yo jamás he olvidado a alguien con quien he compartido algo, porque cada persona tiene sus cualidades propias. No se puede reemplazar a nadie, lo que se pierde se pierde. Cada vez que he acabado una relación me afecta muchísimo, jamás me recupero del todo. Por eso pongo mucho cuidado en las relaciones, porque me duelen demasiado. ¡Aunque sea un rollo de una noche! No suelo tenerlos porque echaría de menos las cualidades propias de esa persona." Ethan Hawke (Antes del Atardecer)
Otra vez en casa, ayer salimos al POPOCAFÉPTEL y un mail por la mañana al curro:
Ahoj Dana,
As you can see, I´m not there. I woke up with the same headache, and I tried to go there but I returned again. Is somebody crying for me there?, tell them I´m ok, and that the company can continue without me. OK?. Please, don´t miss me much!!!... It´s harder for me!!!...
:)
Well, if somebody ask for me, for whatever, I´ll be online, anyway the work I´m doing there, I could do it here as well, but I have to buy an other head... not as beautiful as I already got it, but one without pain.
Bad luck with the flat aswell...
See you on Monday.
Many kisses.
Marcos
... y me he quedado en casa, y ya son las 13:34, he dormido unas densas horillas, Rosario, Ana y Henry tampoco han ido a trabajar, hemos desayunado un poquito-mucho, hablamos sobre planes para esta noche, y recordamos una vez más que ya estamos en The Final Countdown... como la canción con la que nos despedimos ayer por la noche del Popocafeptel, y es que ya queda una semana, dentro de una semana estaremos dentro de un avión vuelta a España, para reencontrarnos después de más de 3 meses, por un corto tiempo para el Henry y para mi, definitivamente para los demás... y aún no hemos encontrado piso... No hay muchas cosas nuevas que contar, la verdad, algunas salidas, algunas cosas que pasan que no son para contarlas por aquí (a pesar de la poca intimidad que tiene la blog esta...), pero hay algunos nervios y algunas caras raras por el hecho de irnos, a mi me preocupa mucho más encontrar el piso, saber que tengo un sitio dónde poder llegar cuando llegue el 8 de enero, hacer cosas, salir y poco entrar... Praga está preciosa ahora, llevamos ya una semana de Navidad, y es genial. Hay arboles llenos de lucecitas por todos lados, ha nevado unas cuantas veces y toda la ciudad está iluminada, llena de vida y un denso ambiente navideño. Para nosotros es un poco raro, quizás porque cuando lleguemos es cuándo empieza la navidad realmente allí en España, y aquí ya miramos cositas... de hecho los cordobeses han decorado una habitación con motivos navideños, nosotros no hemos hecho nada porque somos más sosos...¡broma, broma...!. Ya iré contando un poco más con las experiencias de encontrar piso, de momento hemos visto un par de ellos, en uno acabamos con los "no-futuros-compañeros de piso" bebiendo un extraño vodka a chupito limpio y de cervezas luego por ahí... Esta noche vuelve otra vez el Lolipop, una fiesta muy famosa aquí en Praga: "the best gay-friendly party in Prague", iremos primero a la fiesta en la casa de los cordobeses, una vuelta por ahí, una cenita en cualquier sitio (ayer cenamos el Henry y yo en un restaurante muy chulo por el centro, en el que ya almorcé una vez con Rosa, barato y buena gente), y luego a mover todo lo que se pueda el cuerpo, es fin de semana... y hay que aprovecharlo.
—¿Y tu otro nombre? Tenías dos. —No te lo puedo decir, es mi personalidad secreta, no puede saberlo nadie. —¿Como Superman?¿Eres un súper heroe? —Parecido... Súper heroína. Es muy peligroso, en serio, nadie puede saberlo porque nos harían daño, a ti tambien. En realidad te estoy protegiendo, es mi trabajo. —¿Y te cambias en las cabinas como Superman? — A veces. —¿Tienes superpoderes? ¿Vuelas? —Mejor... hago volar.
Caye (Candela Peña, Princesas de Fernando León de Aranoa)
Ana, Rosa, Manu, M y Guille
Otra tarde en casa, en la cocina el Henry está haciendo una gran lanagna y viene a comer Manu, que ha amanecido sin cartera y dormido en el sofá de su cuarto como despertando en el País de las Maravillas o en un escenario de una película de David Lynch. Alicia está en salón comiendo almendras y prometiendo que es la última que se come. Ha llenado mi taza de cerveza, ha rellenado la suya. Es Sábado por la tarde. Y Alicia dice que nunca hablo de ella en mi blog... Manuel y Yassim quieren cenar por ahí esta noche, al principio era mi plan, pero mi plan consistía en marcha para después, salir hasta que el cuerpo aguantara, ya quedan dos semanas aquí y mi cuerpo me pide de todo, aunque también me pide volver, volver a brazos que no toco hace mucho tiempo, a besos y abrazos que no doy o recibo desde hace mucho, aquí soy especialmente frío con la gente, no me dejo mucho tocar y tampoco me acerco mucho a la gente, no lo sé, la verdad... supongo que mi cuerpo estará celoso, y echará más de menos a los que dejé allí. Eso si, hay veces que siento una gran y fuerte falta de cariño, unas ganas insostenibles de refugiarme en brazos y en contacto, algo a lo que me malacostumbré y que muchas veces me lleva a soluciones no muy razonables...
Ana y Rosa
Ana está de excursión por ahí, en alguna parte alejada de la República Checa entre arboles, en una especie de comuna de su ONG ambientalsta, Rosario, Alex, Rosa, Guille e Isa se han ido a Vienna, Herry, Alicia y yo nos hemos quedado aquí el fin de semana, hay momentos en los que me arrepiento de no haber ido al viaje porque si me quedaba me hubiera gustado hacer más cosas... de todos modos necesito descansar y el viaje hubiera sido un palizón muy grande, hay tiempo de ir a Viena, no está demasiado lejos de aquí y, además, volvemos a Praga el 8 de Enero, vuelvo al centro de Europa, aunque por ahora no tenga....PISO.
Vihoharady, IP Pavlova, Namesti Miru... son las zonas en las que más me gustaría vivir, es más o menos el centro de Praga, pero sobre todo son zonas abiertas, con grandes avenidas, calles muy bonitas, tiendas y restaurantes, pequeños parquecitos (no tanto en IP Pavlova), cerca del Instituto Cervantes, y demás... Todos los días dejo un mensaje en la página www.expats.cz para buscar piso... "Two guys looking for two rooms from Januuary in Praha 2", más o menos lo varío, pero sigue siendo el mismo mensaje... no más de 7000 kcz (unos 280 euros), cosa dificil encontrar algo para vivir los dos juntos, porque habitaciones separadas hay muchas, en dos pisos diferentes, de todos modos un amigo me va a echar una mano la semana que viene... espero, aunque todo apunta a que Henry y yo nos tengamos que separar. ¡¡Espero que no!!!...
Karlov Most
La tarde gira en el piso, ya he enviado un mensaje a Manuel para quedar esta noche para cenar, seremos al final 7 en un restaurante tailandés cerca del castillo, uno que le encanta a Rosario: Maly Buha (pequeño Buda). Manu ha llegado ya a la casa, está agobiadillo porque perdió la cartera ayer entre las cervezas y la absenta en el Lucerna, justo antes de comerse un perrito caliente y pagar... estuvo comentando el problema con las prostitutas que hay en su calle. resulta que le cogió una de ellas mientras maldecía lo del monedero y estuvieron hablando "por lo menos 10 minutos!!"... y comentándole a los chulos de la calle lo que tenía que hacer o no ahora con todo, con las tarjetas, el dni y demás. Es para verlo. Manu es un chico con una apariencia tímida y serverda, pero nada que ver, es muy cariñoso y una gran persona... de esas que quedan pocas, con muy buenos sentimientos y de una honestidad aplastante. Ahora sin cartera, ni dni, ni dinero, ni tarjetas... pero con la misma sonrisa gratuita.
Con el Manu
Y ya está, que lo dejo aquí y ya contaré qué tal el fin de semana, de momento empezó un poco torcido, con un poco de bajón por las charlas de "echar de menos", hablando contigo primero y luego hablando con Oihana, que la pobra tenía la mano malita, pero como aquí no me entero nunca de nada.... ¡¡que parece que estoy en otro planeta!!. Escuchar su voz, echarla tanto de menos, esa voz de cama medio hacer, dulce y cortada...
Ya queda menos...
Y dedicada al Manu, My Bloody Valentine: Soon (pronto...)
"aquí hace más frío que en la comunión de Pingu!" Manu (de los cordobeses)
Manu, Rosa, Guille, Jesús, Henry, Rosario, M, Ana y Alicia
Son las 7 de la mañana del domingo, llevo dos días sin dormir apenas, he salido de marcha el viernes y el sabado, y esa noche no la he dormido. Amanece en la ciudad, en la parte de Namesti Miru, es una parte preciosa de la ciudad, más parecida a la Praga que más me gusta, la que no tiene turistas y tiene esa especie de magia tan difiicl de explicar, también quizás es la parte en la que más me gustaría vivir en Enero, a partir de Enero. Si todo sigue igual... Camino y cojo el metro verde porque he quedado en Florec para ir a Karlovy Vary, estoy que me caigo de sueño, hace frío pero me sienta más que bien, una parte de mi está fresca y activa, con ganas de comerse el mundo, la otra, con ganas de meterme en una cama para solo dormir, y eso se suma a que parece que la ropa que llevo puesta, la llevara ya desde hace días. Llego a la estación sobre las 7 y media, que es la hora a la que quedamos, me compro un chocolate caliente en una maquina de Nescafé en la estación, me lo bebo con cigarrillo, y aparecen los demás: Rosario, Henry, Ana y Alicia por la boca de metro, preguntas y más preguntas, y pregunta y vuelve a preguntar... Unos minutos después aparecen los cordobeses Manu, Guille y Rosa, con un amigo de estos, también español, Jesús.
Nos vamos a Karlovy Vary, uno de los pueblos más famosos de la República Checa, a unas dos horas y media desde Praga, me las voy a dormir enteras... necesito descansar. Karlovy Vary era un lugar de veraneo de los rusos más ricos, aún quedan muchos restos de rusos por ahí, a los checos parece que no les hace mucha gracia el sitio, suelen decir que es bonito, que está bien... pero poco más. El pueblo está lleno de edificios grandes y muy majestuosos, así como balenarios y piscinas de estas termales, muy completito, todo muy bonito y muy bien puesto. Me acomodo en el bus, me quedo frito y paso de un sol endeble y precioso que ilumina Praga, a una nieve que enblanquece todo el pueblo de Karlovy Vary. Muy bonito, la nieve para los que no la hemos visto demasiado impresiona siempre mucho, y que esté nevando aún más... Unas fotos por aquí y unas fotos por allá, una vuelta bajo la nieve, bolas de nieve para tirarnos los unos a los otros, esta vez no pienso hacer el maldito ángel en la nieve porque en Cescky Krumlov me costó una buena enfermedad. Vamos a beber agua en unas fuentes que hay, un agua asquerosa pero medicinal, como todo lo medicinal... que la mayoría de las veces resulta asqueroso.
Henry y yo
Almorzamos en un restaurante de estos típicos, en todos los sentidos, pides una serie de platos y luego te estafan con otras tantas cosas... Nos vamos a la piscina, pero yo no me he traido el bañador, sigo con la ropa de anoche, sin guantes ni gorro (y eso que los llevo siempre, siempre), el cansando aún no se apoderado de mi. Guille, Alicia, Henry y yo nos vamos a un café con unos sillones muy cómodos, pido una café grande y me quedo dormido en el sillón, me despierto y me tomo el café....
Rosario y yo...
Otra vuelta y echamos el día entero... "aquí hade más frío que en la comunión de Pingu",, "hablas más de futbol que en la comunión de Oliver y Benji", el Manu tiene siempre unas cosas que, no sé por qué, me hacen mucha gracia, Rosa está sembrada también con sus comentarios de siempre, sus chistes...
Con Alicia...
Ana pierde su camiseta en la piscina termal, cuenta después de estar muy ilusionada porque mientras se bañaba al aire libre, caía nieve sobre su cabeza, y que hacía "el muerto" y la nieve caía como si fuera un sueño. Otro autobús de vuelta, a las 7 y media de la tarde, doce horas fuera... me duermo en el bus, un poco, no todo el viaje, llegamos a casa rendidos y yo muriendo, una pizza en el horno y una bolsa de anacardos, descargar las fotos y relajarnos, hace mucho que no aparezco por casa, ya queda poco tiempo aquí para volver, la gente cuenta los días con caras largas, esta experiencia tendrá su parte de única en el fondo... No tengo ni fuerzas para escribir...
"Si no me besas ahora mismo me pongo a gritar". Mi vida sin Mi. Isabel Coixet. "If you don´t kiss me right now, I´m gonna fucking scream!". My life without Me. Isabel Coixet
Ana y yo estamos en el salòn, los dos cada uno en un portatil, ella en el de Enrique intentando mirar algo de música, hablar con un "antiguo amigo" y demás. Yo me acabo de levantar de una larga siesta, son las 7 de la tarde, y entre cigarrillos compartimos un par de comentarios sobre música, amantes y un agradable silencio, pasamo el rato. Tengo varias páginas abiertas, el emule bajando los capitulos de Heroes y una conexión que no puede ir más lenta. Hoy he terminado del curro a las 2, siempre me voy antes, me he pasado por el Cervantes para devolverle a Manuel las películas que me prestó para mi clase de cine español de ayer, me he ido con Mónica hasta la parada del tranvía, y en medio de una conversación, nos hemos despedido en IP Pavlova, y allí he cogido el metro hasta Kobylisy. Me he metido en el Albert a comprar un par de cosas, porque tenía la nevera más que vacía de lo poco que aparezco por casa. He llegado a casa, me he comido un poco de ensaladilla que me dejó Alex antes de irse a Florencia (que se ha largado el fin de semana), he picado algo más, y me he tumbado la siesta mientras veía Prison Break y la dormía a la mitad. Suena "Missing you" de Everything but the girl, y me acuerdo de Alex, no porque lo eche de menos así de horriblemente como lo echa ella en la canción, lo mio es más comedido, sino porque le gusta a él el grupito. Ana escucha otra cosa, algo más relajado, con piano al fondo, las dos músicas se mezclan entre el humo del tabaco y el silencio. Esta noche creo que vamos a salir de marcha, voy a salir de marcha con ellos, no tengo (por ahora) ningún plan. Y de esto viene la cosa... Hoy voy a la cocina de mi curro a hacerme un café que nunca me bebí ni mucho menos hice. Salgo de mi despacho, o como lo llama el Henry "mi jaula de oro", y me encuentro a mi jefe, este, que es el simpático (que hay otro que solo es simpatico por el ICQ, una especie de messenger interno de la empresa), me dice que por qué tengo siempre la puerta cerrada, que debería tenerla abierta para relacionarme con los demás.... me quedo muerto, le miro y en un torpe inglés le digo, "vamos a ver, todas las puertas están cerradas, nunca hay nadie en el pasillo... yo me relaciono!!!", el sonríe y se va para su despacho, que para colmo tiene dos puertas (que suelen estar cerradas, porque escucha música alta el tio también, mientras se va murmuro algo sobre "...si yo hablo con la gente, yo soy.... pongo musica y claro... pues, ¡si yo soy simpático!!!!". Ya en la cocina no hay ganas de hacer café. Me vuelvo a mi jaula dorada, a mi despacho grande donde trabajamos mi compañero fantasma e imaginario (con el que no me hablo porque estoy peleado) y yo, con mi gran ordenador y una hoja de los números en checo (jodidamente dificiles para mi.... jedno/jedna, jedem = 1, dva=2, trí=3,... y así..), y otra hoja con la pronunciación de cada letra del abecedario....¡¡¡no me las aprenderé en la vida!!!. Ayer me voy con los Cervantes a tomar algo. "Nunca vienes con nosotros para nada, te hemos invitado a miles de cosas, y siempre tienes algo que hacer... que si una cita, que si una cena, que si una fiesta, que si..." y yo contesto de neuvo torpemente pero en español..."son casualidades, son casualidades...", pero ella, Monica, se ríe, con esa bonita sonrisa que tiene por cierto, "si, si... tu tienes una potente vida social, siempre ocupado, sabe dios lo que harás...". En el curro, nos enviamos continuamente mails los unos a los otros, se ha convertido en una especie de juego, llegamos a escribir por lo menos 5 o 6 cada día, para cualquier cosa, hablamos de como estamos, de lo que hacemos, así como en cadena se establecen charlas entre los del piso, y siempre que van a quedar a tomar un café o proponen algo fuera... "Marcos, tú nunca puedes... a ver con quién has quedado hoy?, que vas a hacer?...", y entonces yo...torpemente escribiendo "son casualidades, son casualidades... si yo si me relaciono". Y acabo pensando qué coño es lo que hago yo a lo largo de la semana...
Ana sigue buscando música para grabarsela a Aja (su compañera de trabajo que no se como se escribe el nombre), ahora mira algo de Camarón de la Isla...
Ayer tuve mi clase de cine. Pufffff... Las piernas me temblaban se me tambaleaba el estomago, tenía preparado muy poco, tenía dos horas para hablar de cine español, así que había elegido tres directores para analizar algo de ellos: Almodovar, Iciar Bollaín y.... obviamente, uno de los amores más grandes de mi vida, Julio Medem. Había un momento incluso en el que no quería ni entrar, los nervios me atacaban del todo, me cuesta quitarmelos de en medio, son inseguridades, lo se... cuando entro se acaban, y luego empiezo a hablar y todo desaparece, aparace un Marcos pasional que habla hasta con el corazón. Mónica (mi preciosa compañera del Cervantes) me dice que me relaje, que seguro que me sale muy bien, que ya he tenido muy buenas críticas, pero yo quiero huir, hace años que no doy nada de cine, solo se que voy a hablar de tres directores, pero poco más... Pero la clase fue muy bien, la verdad, la gente muy maja, muy atenta, y yo desplegué mi pasión a ellos, como cuando Rossana habla de Alex, como cuando alguien habla de alguien a quién quiere de verdad... les hablo de los problemas de la dictadura a la hora de hacer cine, del cine del destape que dejó huellas en el cine español porque la gente acabó pensando que el cine español eran solo tetas y culos, de las miles de películas sobre la guerra civil, de la movida y almodovar, del cine profundo de Julio Medem, de sus miradas y sus casualidades que hacía de películas cuentos inolvidables, de la forma de cine social de denuncia no panfletario de Iciar Bollaín... y las dos horas se hicieron hasta más. Hoy le daba las gracias a la jefa de estudios, Montse, por la oportunidad, que disfruté mucho con ella, para ella fue un descanso porque no le gusta el cine y no quería dar la clase. Y ya está, Ana se va a duchar y Rosario acaba de llegar, ha llegado y me ha plantado un abrazo que me dice que quería hacerlo por la mañana y no lo hizo, habla sobre algo de cortarse el pelo, que está harta, Ana murmura algo también de cortarse algo, y se hacen 5 frases rápidas para solucionar el tema, Rosario se va al baño, dice algo sobre el calor del piso (que hace un calor de muerte en casa!!!!... por la calefcción), suena Jorge Drexler "me haces bien", y las dos se han ido, una al baño y otra a ducharse (aquí están separados). Y yo voy a darme una vuelta por la casa que nunca piso, recoger algo.... y esperar a la noche, ya son las 7 y media. Esta noche nos vamos al Cross Bar, el resto del grupo, los cordobeses, ya le han dicho a Rosario "¿Si?, ¿Marcos viene y todo?...¡nos vamos a reunir todos!, que nunca se viene!"
Dejo unas fotos de Dresden, en Alemania, nos fuimos el finde pasado y ya contaré en otro momento el viaje... este post era más para hablar por hablar...
Radek, M, Hanna, Martin y Maria.... algunos de mis alumnos en el DELE.
El DELE ha terminado ya. Hicieron el examen el viernes pasado y nos fuimos a celebrarlo un par de dias antes. RAdek, Martin, Hanna, Jana, Michaela, Maria, Marie, Kadka, Michal y Lukas y Libuse, que dejaron de venir a clase por no haber pagado los derechos del examen, y de los que recibi un mensaje muy bonito...
Estuve en el tribunal del DELE, examinando oralmente y en la primera parte vigilando. Era la primera vez que participaba en un tribunal, y encima para este tipo de examen. Al principio no queria evaluar, solo hacer los examenes orales, pero nos repartimos el trabajo Alisa y yo y acabe incluso suspendiendo a tres personas. Entre los que examiné me encontré a Martin y a Michal, dos de mis alumnos (a los cuales les dije que si me tocaban en el examen, no iba a tener ningún tipo de favoritismo, primero porque era un examen muy importante y segundo porque ya me habían tenido de profesor y yo sabía que estaban más que preparados). El viernes pasado entero en el Cervantes, de aquí para allá, me iba de aula en aula para controlarlos, estaba muy preocupado por ellos, había pasado con ellos este último mes, tres días a la semana de clase y se había creado un cariño muy especial...
Por contar anecdotas, puedo contar mil, sobre las entrevistas... pero mil, cosas muy graciosas que decían, situaciones de personas que se quedaban en blanco y que les hacías reir para que se relajaran un poco. Y luego con Alisa (mi compañera del Cervantes), mejor que mejor... menudos frikies nos encontramos, hasta con uno más que una conversación/examen, fue una lucha, una pelea de ideales....Bienvenido al capitalismo!!!!.
Y ahora ha terminado, hemos quedado para vernos de vez en cuando, para echar unas cervezas y ver qué tal todo. Un día los reuní con españoles para que entrenaran para el examen oral, nos bebimos unas cervezas y conectaron a la perfección, cosa que me encantó, porque yo no pienso que los checos sean cerrados y absurdos, a mi me gustan mucho, sobre todo los de Morabia... que son mucho más cercanos, más parecidos incluso a los andaluces.
Hoy empiezo otras clases, sigo en el Cervantes, pero haciendo sustituciones y una clase de cine español que doy mañana, los nervios siguen un poquito ahí... mucho menos, me siguen encantando en el fondo enseñar, me parece precioso... pero mi inseguridad de vez en cuando da a cada patada... que duele, duele, duele....
Y luego está la nieve, ha llegado a Praga, con un frio de impresión... llevo ya como uniforme el abrigo de pelo este marrón que muchos de vosotros ya conoceis de sobra, con la bufanda verde de Oscar y los guantes que me compré en Cesky Krumlov de 30 coronas. Esta vista es desde la terraza de casa, y las otras desde otras ventanas de casa, apenas hago fotos, se me olvida siempre la camara, algunas veces me mosquea, pero la mayoría de veces me alegra, no me hace sentir turista, me hace sentir parte de aquí... Aunque ya sabeis la cosa que tengo yo con las fotos, pero necesito fotografiar con mi retina, quedarme con las imagenes, no mirar a través de un objetivo... hay cosas que parece que cambian en mi, ya volveremos tranquilamente al Marcos de antes, pero vamos a disfrutar un poquito de este....
Se que no escribo mucho, la verdad no tengo mucho tiempo, esto de estar pluriempleado y del poco tiempo libre que tengo, se me hace imposible hasta ver alguna serie en el portatil, de hecho ayer vi el primer capitulo de Prison Break de la tercera temporada y ya van por el 8, con las prisas y demás me lo tragué en versión original pura y dura, y más o menos bien, lo entendía todo, aunque no estoy aprendiendo mucho inglés aquí que digamos, ya me cuestan algunas cosas de checo que voy tomando frases y poco más, y desprenderme de españoles se ha vuelto un completo imposible, además de que adoro a mis compañeros y compañeras de piso (ahora también amigos y amigas), estoy también en el Cervantes, que la sala de profesores es una vuelta a la España más internacional.
Así que no tengo mucho más que contar, ya iré poniendo fotos de más cosas, porque el viaje a Alemania de este fin de semana tamibién está pendiente, pero es que no tengo tiempo, de hecho ahora estoy en el curro, debería estar haciendo mil cosas y estoy con los mails liado, con el msn abierto y buscando empresas al mismo tiempo...
La nieve es increible, para terminar ya.... un día fui a comer con mis compañeros del curro, de Advanced Search (que es como se llama mi empresa, que no se si lo he dicho), y había solo y nevaba al mismo tiempo, era increible, los copos caían suavemente y no molestaban nada, al contrario, una sensación genial...
Y bueno, nada más... que seguimos vivos, los dos Marcos, que hay cosas que van cambiando ahí fuera en España, unas tocan fuerte, otras pasan desapercibidas, pero cada vez estoy más convencido de que mi vuelta va a sufrir cambios, y no porque me quiera volver a Praga en Enero, sino porque hay cosas que dejarán de ser... y eso, pues trastoca. Mucho.
Esta mañana me he quedado en casa, ayer fuimos al festival de cine gay&lesbico, vimos Patient Zero con la presencia del director, todo muy en canadiense, todo muy en checo. Una cena en un restaurante , todas las dolencias anteriores y un pub de música latina dijeron a mi cuerpo: para, a dormir. Me he levantado y me he cogido el nordico y me he ido a la cama/sofá del salón, con mi almohada inmensa me he tirado en plancha, he enviado un mensaje a mi jefe y un mail a mis compañeros, y tumbadito, me he puesto a ver los capitulos de Heroes, los que me faltaban. He terminado, me he puesto una pelicula y me he vuelto a quedar dormido. Henry ha llegado, y a mi lado había un paquete marrón, lo he cogido entre el duermevela y he visto mi nombre, "¿para mí?", detrás en el remitente Alejandro y amiguitos, y la nueva dirección. ¡¡¡Joder...!!! Lo he abierto con mucho cuidado y solo verlo me ha sorprendido mucho, me ha entrado algo raro por el cuerpo y toda la nostalgia ha viajado como un rayo impactando en un arbol, una libreta con dedicatorias y el disco de "La luz de la mañana" de Facto Delafé y las Flores Azules... precioso. Todo precioso. Leer vuestras letras, encontrarme con vuestras cosas, con vuestros detalles... como si os tuviera cerquita, cerquita... Muchisimas gracias por el regalo de cumpleaños, pero sobre todo, muchisismas gracias por el regalo que me haceis continuamente estándo ahí, cerquita... aunque parezca lejos, que sea tan cerquita: Alex,Oihana, Aitor,Dani, Guada, Cris y Valle...
Os quiero
dale gas...
pd. hay que ver lo que me enrrollo para solo dar las gracias... sigo emocionado.
Te he visto cantar Te he visto sentir Te he visto llorar Te he visto sonreír Hacer el payaso Ponerte moreno Te he visto en forma Te he visto enfermo Creer, crear, nadar en el mar Te he visto cansado Andar preocupado Te he visto vestido Te he visto desnudo Te he visto dormido y creo que soñabas
Gigante. Facto Delafé y las Flores Azules...
Por algún lado tenía que escapar todo, toda la tensión, llevar dos curros al mismo tiempo, salir, beber, moverme por esta ciudad, dormir poco, descansar menos, comer todo el día fuera, ya sea en restaurantes checos o algún bocadillo mientras camino, intentar absorver cada cosa que cojo... pues el cuerpo no sigue, no te sigue, no sobre todo cuando eres una persona que no hace deporte...
Creo que he perdido peso, de hecho me compré unos vaqueros y al día siguiente ya me quedaban algo holgados, sigo siendo el mismo, claro está.. pero ya más cansado, y ahora, enfermo también. De hecho ahora mismo estoy en el curro, en vez de haberme quedado en casa, descansando, sin hacer nada, como hacía muchas veces en Granada, parece que rehuyo de todo eso, hasta del descanso.
Todo empezó con una tos, luego un dolor en el pecho, más tarde se convirtió en pesadez en el tronco y ahora está llegando a un dolor en la espalda, como por dentro, no muscular, y es que yo creo que el frío y el movimiento descontrolado, han dejando un medio-resfriado ahí metido dentro. Llamé al seguro médico que tenemos con la beca, me dijeron que me llamarían para que viniera un doctor a casa, yo les dije que prefería ir a un hospital, para no tener que estar en casa esperando a nadie... por supuesto. Pero esto fue ayer, y aún no me han llamado.
Hoy me he levantado, e intentado seguir el consejo de Tomás y quedarme en casa sin hacer nada... pero al final, me he venido al curro, para no hacer nada también, claro está...
Pero es que hay que hacer tantas cosas, ahora está el festival de cine gay y lesbico de Praga, Mezipatra 2007, el otro día me fui con Rosario y vimos una tanda de cortomtrajes: "Shortfilms for the melancholia", y estuvo muy bien, el cine estaba lleno y nos sentamos en el suelo, frente la pantalla, era una sala pequeña de un cine del centro, me acordé un montón del corto, del de "Seguir", maldeciendome una y otra vez por no haberlo montado, primero porque los cortos que había no eran muy allá algunos de ellos, ideas bien hechas, pero algunas sosas... podría haber enviado el mío aquí!!.
Estaba tarde sigue el Festival, y quiero ir, quiero ver un par de películas y una tirada de cortometrajes sobre mujeres (para todas las mujeres: for all women), y ya descansaré un poco esta noche, o quizás mañana noche, pero es que mañana noche es la fiesta de Lolipop dedicada a las Popstars, y luego el sabado hay otra fiesta del festival de cine, y el domingo hemos quedado con los del Cervantes para bailar tango y yo quiero ver otra tanta de cortometrajes, eso pensando también que queríamos ir a algún pueblo cerca de excursión, y también hay un concierto en el PopocafePetl y....
Si, tengo que descansar...
Pero es que tampoco creo que este haciendo tantas cosas, la verdad... pero me duele todo el cuerpo. Malditos 31....
"Tienes la crisis de los 31"-me decía ayer Tomás en un restaurante y antes de ir a su casa- lo quieres todo, quieres hacer todo, quieres olvidar, no quieres recordar, quieres rellenar mil huecos que piensas que están vacíos, quieres darle un giro a tu vida y marearla.... "ya se te pasará, solo te durará un año..., aunque mucho cuidado con ese año, porque puede cambiar mucho tu vida". Me pedí una ensalada de atun que me sentó faltal, y un pan de ajo que me sentó aún peor, eso y la sopa vegetariana y el trozo de pizza vegetariano también, me dieron la noche de anoche..., no se puede hacer mucho con esto, pero si por la mañana, cuando todo se ha pasado....
Estoy cansado, me duele el cuerpo... pero siento también que el tiempo se me escapa, será entonces la crisis de los 31, tendrá razón él, o quizás me debería haber pedido la ensalada de pollo, porque a mi el atún, me gusta mucho, pero me sienta mal...