07 mayo 2007

teclas negras

y el tacto de tu mano
aún no se evapora...



A los catorce años (casi quince)
con las rodillas esqueléticas y blancas
la cara tan redonda
y tan mal pintada

Toda la ropa negra (por si acaso)
era la hermana loca de Gregorio Sampsa
solo salía en martes
a clase de danza

¿Te acordarás del día que nos vimos en la filmoteca?
Tú ibas a ver "Pierrot le fou"
yo¨"Tout va bien¨" por vez primera
llovía, y la Plaza Mayor
me pareció otro planeta

El bicho se transforma en mariposa
lo imperdonable pronto o tarde se perdona
ya no serás tan guapo
ni yo soy tan mona

¿Te acordarás del dia que nos vimos en la filmoteca?
Tenía tanto que olvidar
pero aún llevaba dos coletas
tú me invitate a merendar
y me llevaste en bicicleta

Los dias se hacen largos
el desaliento viene y va como una moda
y el tacto de tu mano

aún no se evapora









¿quién me querrá?
christina rosenvinge. continental 69

26 abril 2007

Para atrás ni para coger carrerilla....

no es para quedarnos en casa que hacemos una casa,
no es para quedarnos en el amor que amamos,
y no morimos para morir,
tenemos sed y
paciencias de animal.


Costumbres. Juan Gelmán


cada vez más lejos. cada paso hacia atrás y me aparto un poco más, cada vez más lejos, más lejos, más lejos... más lejos me siento de Granada. Aquí me quedan brazos, me quedan besos, me quedan los desayunos con Alex y Guada, las reuniones con los demás en el Saint Germain, las bromas y almuerzos con Rakel, las noches y sus camas de cuerpo y medio, las cervezas en vaso o de botella, los besos limitados en la boca, en la cara, en el cuello, algunas caricias entre vellos cortados y algunas de más, y algunas de menos... pero no me queda mucha parte de mi, esta ciudad me echa, me dice que basta, que ya no más, y dentro de toda la compañía, de todo lo anterior, me siento un rato... perdido, sin rumbo, y no es todo para hacerlo canción de los Panchos, sino para ir tomando decisiones, esas que tanto me cuestan, quizás porque ahora si me encuentro en el momento en el que la vida me pilla, y me dice que basta otra vez, pero con lenguajes diferentes, con diferentes idiomas, y se convierte en una vaca, en esa que aparecía en esta (preciosa y genial) pélicula "el lado oscuro del corazón" encarnada en la madre del protagonista diciendo:

¿No te da vergüenza? ¿Cómo es posible? ¿Qué has hecho para llegar a ese estado? ¿Ya ni siquiera puedes vivir entre la gente?
¡Hubieras podido ser tan feliz! ... Eres fino, eres inteligente y egoísta. ¿Pero qué has hecho durante toda tu vida? Engañar, engañar... ¡nada más que engañar!... Y ahora resulta lo de siempre; eres tú, el verdadero, el único engañado. ¡Me dan unas ganas de llorar! . . . ¡Desde chico fuiste tan orgulloso! . . . Te considerabas por encima de todos y de todo. De nada valía reprenderte. Crees haber vivido más intensamente que nadie. Pero, ¿te atreverías a negarlo?, nunca te has entregado. ¡Cuando pienso que prefieres cualquier cosa a encontrarte contigo mismo! ¿Cómo es posible que puedas soportar ese vacío?... ¿Por qué te empeñas en llenarlo de nada? Ya no eres capaz de extender una mano, de abrir los brazos. ¡Es verdaderamente desesperante!... ¡Me dan unas ganas de llorar!



Cuando solo te llena la gente, cualquier otra cosa te vacía. porque la gente vive su vida, tienen sus caminos, sus metas, sus propias decisiones, y por muy feliz que te puedan hacer en un determinado momento, son drogas momentaneas con absurdos síndromes de dependencia. Ahora tengo mono de mi, y llevo ya bastante tiempo con todo esto...
Me voy a Madrid. No va a ser mucho tiempo, pero será un tiempo de cambio, voy a hacer un curso en el que tengo muchas ganas depositadas, pero pocas expectativas, y no por ser negativo, sino (y tal y como yo nunca suelo ser) realista, el curso es sobre Violencia de Género, un tema que me gusta mucho y con el que creo que me defendería y me sentiría agusto, pero no asegura mucho más. Tengo ganas del cambio y de decir "adios", pero como lo hacía en el instituto, cuando ya estaba muy borracho y pasaba de las despedidas y decía que me iba al baño, y cambiaba la izquierda por la derecha y me iba a casa, quizás por eso ahora confundo continuamente la izquierda con la derecha, y tengo estos severos problemas de orientación.



Aunque no todo es como es... también hay desconexiones, cambios, y un momento para descansar de "no hacer
nada", y sobre todo, descansar de uno mismo y enfrentarse a un amigo: Al Dani, que me coge y me rescata y me cambia el escenario desde sus bambalinas y me lleva a su nuevo paisaje, para que vea el sitio dónde comienza a tener otra vida. Y es cuando paso unos días con Dani y con Aitor. Estar siempre con una sola persona se me hace dificil, la verdad, me hago más tímido, más retraido, y me cuesta. Oscar sabe muy bien que salir los dos solos a tomar algo o de marcha para mí era toda una odisea, el pobre siempre se quejó mucho de eso, pues hacerlo con un amigo se me hace igualmente dificil, hay veces en las que no, se crea un microespacio, un diferente y da igual lo que ocurra (ya, contigo no me pasa, no, contigo no, ya me lo has dicho esta mañana). Aún así nos fuimos los dos, parejita singular, a hacer bromas, criticar a todo el mundo y versar en todos los idiomas que conocemos, desvelar unas cuantas cositas y entregarnos a una noche de tapitas (que no son mejores que las de Granada) y un único pub de ambiente donde se mezclaban todo tipo de tipos y tipas. Al día siguiente se incorpora Aitor, y un primer día de playa, y unos calamares cerca del mar buenisimos, y una compañía de tres y unas gafas de menos. Y lo mismo que Dani me rescata de esta ciudad que ya no me quiere tanto, me vuelve a llevar a la misma, dejando unos días de relax, dónde tengo la oportunidad de estar contigo, y disfrutarte, y es genial hacerlo, quizás solo y sencillamente, porque eres genial.








Y escribiendo este post, me han llamado del curso, ya está todo dicho, todo preparado, el día 12 empiezo el curso, me voy a hacer Técnico en Intervención en Violencia de Género, y que sea lo que dios quiera, e intentar mirar hacia delante, y para atrás, ni para coger carrerilla....

Y la canción, bueno...

24 abril 2007

encantado...

"Mi cuerpo es una fuente de agua cristalina"
Sherley Winters (La noche del cazador, 1955)



hay personas que ven la vida de muchos colores, unos la pintan al mismo tiempo, como retocando, otros se ponen gafas oscuras o claras para verlos con otras intensidades, otros te dicen "ven, ven... que te voy a enseñar algo, ven, ven... que quiero que veas". y aprendes.
y qué bonito es aprender muchas veces de los demás...
aunque uno tenga la cabeza dura como las piedras que nunca se rompieron y que aún siguen ahí, aunque uno sea impenetrable y cabezón, aunque uno sea uno y no haya guión escrito sobre lo demás...
y qué bonito es que te enseñen de vez en cuando otras cosas, que te enseñen colores, colores que aúnque no perduren, aunque sus tintes, tintados o tonturas, ocupen un espacio aparentemente pequeño... sigue siendo bonito que te enseñen.
en este tiempo he aprendido muchas cosas de mi, otras me las han enseñado, a fuerza de golpes o a fuerza de caricias, a fuerzas de disgustos o de sensaciones nuevas, de reflejarte y no espantarte...

qué bonito que te enseñen... solo por eso: encantado


14 abril 2007

Non, je ne regrette rien...

uno le pregunta a otro: "¿y a tí cómo te gustan las mujeres?",
- a mi con mucho wisky y mucho hielo.




hablar por hablar... y la gente sigue dando consejos, aún sin querer escucharlos ya, sin tener ningún interés, y parece como si oyeras llover mientras asientes con la cabeza y separas movimientos con algún que otro "si, claro... pues si". Y llueve, y sigue lloviendo, y es que las palabras son muy fáciles.
¿qué sabemos de nosotros mismos?, ¿cúanto necesitamos de los consejos de los demás?, ¿o solo queremos que nos escuchen y por eso contamos cosas?...

la gente pide consejos, que les ayuden, que les salven... que le den un rumbo diferente a su vida, o que simplemente (y como me dijo una persona muy inteligente este fin de semana) que corroboren lo que ya nosotros sabemos, porque somos los únicos que nos conocemos bien, que sabemos por qué estamos de una manera o de otra.

me he encontrado con muchas personas que no sabían qué hacer, muchas de ellas me hicieron perder el tiempo, quizás como yo también se lo he hecho perder a otras tantas, hablando sobre rarezas de las que no se pueden o se quieren salir, pidiendo consejos que nunca se seguirían, pero que aliviaban considerablemente el dolor en el momento, haciéndo que fuera más fácil tratarlo, llevarlo, cogerlo... haciéndolo palpable, material, terrenal.

y es que aquí no me puedo quejar (Non, je ne regrette rien...), disfruto de muy buenos amigos, dispuestos a muy buenas intenciones, pero la cuestión es la poca facilidad que doy yo para poder seguirlos, la poca facilidad que tengo para dejarme ayudar, y lo poco consoloble que soy. Luego la cuestión es que sigo teniendo las mismas dudas, algunas se disipan, se esparcen o se ocultan, otras siguen ahí, rabiosas y con ganas de moverse, de despertar, de lanzarse o despegar hacia cualquier lado. Y es que ya uno no sabe si es complejo o más fácil de lo que piensa.

Se a quién quiero, a las personas que quiero que estén a mi lado, a unas las quise más en algún momento, a otras las dejé de querer tanto por incapacitación o por desgana, a poquitas las quiero con locura, a muy pocas las amo con desesperación y plena entrega, algunas siempre están ahí, otras de vez en cuando, hay algunas que necesitan su espacio y no te necesitan tanto, otras quieren que su espacio esté contaminado continuamente de ti, hay algunas que te quieren en la cama, otras en el sofá, o en la calle al son de sus zapatos. Hay personas que te necesitan, hay otras que no te gustaría que te necesitaran o tú no necesitarlas. Se a quién quiero, se a quienes quiero... no tengo duda. No me puedo quejar.

¿y a tí cómo te gustan las personas?...

a mi con mucha alma, con mucha paciencia y con un corazón de grandes capacidades, honestas con ellas mismas o con los demás, llanas, limpias... que se vea lo que son, sin máscaras... y que, sobre todo, sobre muy muy todo... que me hagan reir sin necesidad de ser payasos.

no, yo no me puedo quejar...




esta mujer, no puede ser más guapa... mi tipo total de mujer, ¡qué le vamos a hacer!

08 abril 2007

la pelota que arrojé, cuando jugaba en el parque, aún no ha tocado el suelo

el señor de la barba y Alex




¿Puede haber un niño más guapo?... y no, no me refiero al señor de la barba, que es el menda, con este instinto paternal tan sumamente desarrollado. Es el rubito, el que se ríe porque si, porque el "señor de la barba" le hace todas las tonterías que se le ocurren, porque se le ocurren muchas, porque es así, y con él se toma todas las licencias que quiere, porque cuando quieres a alguien de verdad te tomas todas las licencias que quieres, muchas que no te tomas con los adultos a los que quieres mucho igualmente, sobre todo para que no te tomen como si fueras imbecil (que ya más o menos me gano alguna que otra).
Pues ahí estás tú Alex, con tu año y un mes, con tus primeros pasos agarrados, con tus primeras palabras "mamá, mammmmmá..." y "padrino marcos, te quiero mucho, eres lo mejor de mi mundo..." (en mi imaginación enfermiza, que da para mucho), con tu pelo rubio y tus ojos de colores indefinidos oscuros, medio guiri, medio español..., con esta madre tan guapa y tan maravillosa que tienes.




Primero no escribía nada porque no me pasaba nada. La verdad es que en Granada, la ciudad dónde he vivido las experiencias más importantes de mi vida, se quedaba últimamente corta a la hora de proporcionarme vivencias, entre ellas, un poco más de felicidad, porque yo soy de esos que si no viven, se vuelven infelices, se desinchan... no me puedo conformar con una vida normal, no me puedo conformar con que la vida sea trabajar, comer y dormir, quiero más, quiero vivir cosas, aunque no sean todos los días, pero si sentir que el espacio y el tiempo giran en torno a mi vida, que no soy uno más, porque no creo, de primeras, que nadie lo sea ....





Así que me bajo a ver a mis padres, cambio de escenario, uno al que le dí más de una opotunidad, pero bueno... el hecho de cambiar de escenario, algo nuevo me tenía que dar, porque esta silla, esta habitación, este ordenador y otras tantas cosas... ya me cansan, ya me aburren, y no me siento implicado en otras tantas (primero porque no estoy trabajando y eso me convierte en un ser social abstracto). Y salimos una noche, una de las 6 que me quedé, pero una noche de las buenas, de las que hacen su poquito de historia, sobre todo tener la oportunidad de estar con "el Dani" (como dice Eva la del centro de la foto), y esos 13 años que llevaba sin salir un Jueves santo. Unas copitas desde las 7 de la tarde y unas tantas cervezas, roscas, charlas sobre la vida y otros milagros, risas y más alcohol, de un sitio a otro y llegando hasta casi las 8 de la mañana, volviendo a mi antigua casa (la casa de mis padres) mientras el sol se ponía alegremente, recordando ese camino por el que tantas veces pasé a esa hora, con ese nivel de alcohol en sangre, y sin pensar en el futuro ni en el presente y recordando las pequeñas cosas del pasado inmediato.




Una semana en el nuevo escenario... algo tenía que ocurrir, ¿lo forzaré yo?, ¿llegará porque si?... ¿o es cuestión de actitud?... seguro que es eso, la actitud es de las cosas más poderosas que hay. El caso es que ahora no tengo muchas ganas de contarlas, y no por dejar expectación, ni mucho menos, ni porque ya no me guste desnudarme al uso, porque lo sigo haciendo aunque me arrepienta muchas veces de ello, sino porque hay muchas cosas que no se pueden explicar, y lo que no se puede explicar, es mejor dejarlo en ese nivel de abstracción...., y las cosas que vienen del pasado para meterte en situación, a veces es mejor dejarlas ahí también. Aunque vengan con otros vestidos, otras formas... siguen teniendo las mismas intenciones.

23 marzo 2007

si tú me dejas, si me das tiempo...

Tienes que elegir, o polvo salvaje con desconocido, o polvo de amor con salvaje desconocido



- La primera ventaja es que cuando el cuento llega al final, no se acaba, sino que se cae por un agujero, y el cuento reaparece en mitad del cuento. Esta es la segunda ventaja, y la más grande, que desde aquí se le puede cambiar el rumbo, si tú me dejas. Si me das tiempo. -

Lorenzo (tristán ulloa)
Lúcía y el Sexo (Julio Medem, 2001)



Él se levantó para buscar tabaco con paso tranquilo, obviamente sin saber lo que le esperaba.

-Oye, ¿puedo hablar contigo? –una chica, sentada junto a la máquina de tabaco, le preguntaba.
-¿Ahora?
-Bueno, pues... luego.
-Es que estoy con un amigo –pausa-.¿Sobre qué es?
-Verás...
-¿Te pasa algo? –ella asiente, vergonzosa.
-Sí.
-Dime.
-¿Ahora?
-Sí –el hombre, sonriente, se sienta con ella tras hacerle una seña a su amigo- ¿Cómo te llamas?
-Lucia.
-Yo Lorenzo.
-Ya lo sé, te conozco. He leído tu novela. Varias veces y... ya no he podido leer nada más. Se me ha agarrado por dentro... y no me suelta –Lorenzo sonríe, obviamente halagado-. Pero, también te conozco de seguirte por la calle, cuando te veo. Me gusta andar detrás de ti saber adonde vas, sin que me veas. Hasta... sé cual es tu portal. Está aquí al lado. Y a veces te veo en este bar. ¿Te suena mi cara?

Lorenzo niega. Está verdaderamente desconcertado; los acontecimientos le superan. Pero ella continúa.

-Yo soy camarera, de ese restaurante. Tú nunca has entrado. Mi jefe está muy bien, y es un buen cocinero. Pero me ha propuesto que vivamos juntos, y la verdad es que me ha hecho mucha ilusión, porque he sentido que me necesita. Y ahora él, hasta me gusta un poco. Así que... He decidido...-Lucia se atasca, duda.
-¿Qué?
-Pues que sepas que yo con quien de verdad quiero vivir es contigo. Y no es porque te vea muy solo, es porque estoy completamente enamorada de ti. Loca perdida, ya me ves.
-Qué valiente eres.
-Pues sí –ella suspira-. Y se acabó. Yo ya lo he intentado. ¿Te ha hecho ilusión? –Lorenzo asiente, confuso. Ella lo nota y añade-. Que... Te puedes ir cuando quieras.

Él, muy nervioso, enciende un cigarrillo con manos temblorosas. Ella acepta otro.
-Uff...
-¿Y, algo más quieres de mí?
-Sí –Lucía decide apostar fuerte, se arriesga- Que con el tiempo, y la convivencia... Te acabes enamorando de mí. Por supuesto.

Lorenzo se levanta, superado. Pero vuelve a mirar a la chica, tan valiente, y se inclina hacia ella.
-Eso está hecho, Lucía.

20 marzo 2007

no hay nada más triste que lo tuyo...


no hay nada más triste, que los caballitos ponys...





13 marzo 2007

mis peliculas favoritas: princesas



"esta noche no somos putas, somos princesas"


"Es rara, no? la nostalgia...Porque tener nostalgia en sí no es malo, eso es que te han pasado cosas buenas y las echas de menos. Yo por ejemplo no tengo nostalgia de nada, porque nunca me ha pasado nada tan bueno como para poder echarlo de menos...eso si que es una putada. ¿Se podrá tener nostalgia de algo que aún no te ha pasado? Porque a mi a veces me pasa. Me pasa que me imagino como van a ser las cosas, con los chicos por ejemplo o con la vida en general, y luego me da pena cuando me acuerdo de lo bonitas que iban a ser, porque iban a ser preciosas...y luego cuando lo pienso, me da nostalgia, cuando me doy cuenta de que aún no han pasado y que a lo mejor no pasan nunca...me pongo super triste, pero es como una tristeza a cuenta, como la fianza de cuando alquilas una casa, pero con tristeza, que la pones por delante, porque total, sabes que la vas a acabar utilizando igual...".



Candela Peña / Caye (Princesas)







Dani me dice que no cuento nada en las últimas entradas que he hecho, que esto de hacer entradas de fotos y eso, que muy bien, que si, pero que no cuento nada. Quizás es verdad, quizás no tengo nada particular que contar, quizás tengo muchas cosas importantes que contar, pero que me las quedo y no las comparto tanto como las suelo hacer por aquí, porque es que sigo hablando demasiado.... Quizás una cosa o la otra, y como no quiero hacerme el interesante, ni dar la información a medias para sugerir otras tantas más... empiezo con una de mis películas favoritas, una de las que ya he hablado alguna que otra vez: Princesas, de Fernando León de Aranoa.

Después del experimento curioso de Familia, el entrañable cuento urbano de Barrio y la intensa Los Lunes al Sol, Fernando León hace un regalo, al menos para mí, una historia de trasfondo social mezclado con la armonía de un personaje que sueña con mucho más, que le pueden las cosas y le atraviesa mucho la vida, y es que es dificil ser prostituta y que quieras que vayan a recogerte al trabajo.

Si es que últimamente hablar sobre las cosas que hago, no es hablar mucho, así que por eso quizás tengo poco que escribir, quizás es que últimamente tengo nostalgia de demasiadas cosas y de una persona, la que también se fue para que viera la vida de otra manera, para poder vivir la suya de otra y contarla después, como dos amigos que se reunen después de tanto tiempo para hacerse saber que no perdieron detalle el uno del otro, que todo sigue igual, que nada cambia y que, como las buenas amistades, las de verdad, el tiempo no razona a partir de ellas.

Y yo tengo nostalgia de lugares en los que nunca he estado, y tengo nostalgia de escapar, de escapar como nunca lo hice, de correr huyendo, como nunca lo he hecho, de romper cadenas y este pensamiento obsesivo circular que me deja dentro de la rueda de la jaula y no me lleva a ninguna parte.

Tengo necesidad urgente de saber de mí, de saber qué quiero, qué espero de mí, qué necesito, qué valgo... y otras tantas dudas sobre este cuerpo de 184 y 84 kilos de peso, de ojos de colores y de algún que otro complejo. Tengo tanta necesidad de eso, que no la encuentro en ninguna parte, tengo nostalgia de mi, nostalgia de las cosas que más me gustan, de la autosatisfacción, de sentirme orgulloso de mi mismo, de saber que ocupo un lugar, que no soy un extraterreste, porque ultimamente me he sentido un poco así, con tantas cosas rondando mi cabeza y esa sensación de estar fuera de lugar, de no encajar del todo en las conversaciones, de no entender el lenguaje de los demás, de explicarme malamente con miedo a ser malinterpretado y explicarlo aún peor, con esta impulsividad propia de mis manos grandes y mis pies con los dedos torcidos (me encantan los dedos de mis pies).

Porque si pongo mucho empeño en las cosas, caigo en una media explicación de estas, que se acaba convirtiendo en una bola, absurda e hiriente. y es que me jode lo más grande hacer daño a los demás, tengo a las personas pegadas a mi cabeza, y la sola idea me retuerce, pero se vuelve, como la rueda de la jaula, en contra tuya, y se hace inevitable: no se puede hacer todo bien, aúnque uno quiera.

Y luego está tu pregunta de la semana, la que me llena y me absorve entero, y sabes que tienes todo el poder, que solo tú, y es así, tienes todo el poder, aunque lo rechace, aunque no quiera, aunque lo haya disfrazado... me jode, pero es así. Y ese poder, al mismo tiempo, es tan bonito, tan lleno de secretos y de saberes, de las mejores intenciones, sobre todo de eso, de querer, desear... que todo cambie.

¿qué se puede hacer?

¿qué se puede hacer cuando sientes nostalgia de algo que nunca ha ocurrido?...


Caye (Candela Peña) es una poetisa de la vida, de la suya, de esa de ser extraterrestre y haber bajado a la tierra con la profesión de prostituta, porque es un poco la que le vino a ser, como la que te toca, como en Futurama, cuando Fry tiene que ser repartidor porque está programadado así, que tiene que llevar el chip, porque cada uno tiene que ocuparse de lo que tiene que ocuparse. Y jodete si sientes nostalgia por algo, y jodete más si sientes nostalgia por cosas que nunca hayan ocurrido, porque sino las provocas, te jodes 3 veces más, te levantas de la silla y dices que ya, que ya basta de tanta tontería y que .... a tomar por culo la bicicleta.


Entre tanto caos, entre tanta confusión, sigue habiendo una cosa que si se, de la que no tengo ninguna duda, de la que tengo una profunda certeza:

te echo de menos.

08 marzo 2007

8/03 felicidades por ser mujer




















































Felicidades a todas, a las que estais en las fotos y a las que no estais, por un mundo de igualdad, que hoy lo celebreis a lo grande.






07 marzo 2007

mi furia paranoica

"Es bueno que la vida tenga varios círculos pero la mía sólo ha dado la vuelta una vez y no del todo, falta lo más importante. He escrito su nombre tantas veces dentro…"



Iván Ferreiro
Canciones para el tiempo y la distancia
Mi furia paranoica

Te buscaré mucho más allá de lo que exige el tiempo
Y dormiré en cualquier lugar, con quien me deje hacerlo
Y besaré todas la bocas intentando demostrar
Que sólo existe una...

Y en mi delirio arrastraré todas las cosas buenas
Hasta fundirlas en papel y hacer que den la vuelta
Y enroscarte en una idea hasta verte agua
No dibujarte
No dibujarte

Tal vez tratar se emborronarte...
Imaginarte hacia delante
Recuperarte en cualquier parte
Dilucidar qué es importante
Lo que mi furia considera indispensable
Y en el fragor de la batalla
Poder ponerte cualquier cara
Y en fin, decir que estoy seguro que el pasado no te alcanza...
No te alcanza
Te inventaré
Te inventaré en cualquier mirada
Cualquier gesto
Cualquier cama...
Te inventaré cada mañana...

05 marzo 2007

27 febrero 2007

la historia del niño gilipollas que quería volar...

para tí, por los viejos tiempos, y todos los nuevos que quedan....
¡lo que me he reido yo con esto!, ¡lo que nos hemos reido con esto!
NDT