¿quieres saber qué me gusta de tí...?
escribí una parrafada por la película. pero se fue. con esto de que esta página es de todo menos accesible, pues perdí todas las cosas que escribí. quizás no debían ser publicadas, quizás se quedaron perdidas en el ocenao de internet, entre unos bits y otros, contando cosas que nunca debieron ser contadas... aunque todo esto es un rollo, porque solo hablaba de una de mis películas favoritas: azul oscuro casi negro.
ya he dicho muchas veces por aquí (y volveré a decirlo si esto no se me va) que la mayoría de mis películas favoritas lo son por varias razones, una de ellas y de las más grandes, es la de que son películas que a mi me hubiera gustado poder escribir, pero las hizo otra persona. los personajes y su forma de moverse o de crecer, las tramas envolventes y todas las palabras que se enlazan para tener dialogos o monologos perfectos encajados y preciosos.

hay una parte de la película que me encanta, a parte de la que dejo al principio (que también me encantaba porque me traía y me traerá siempre recuerdos muy bonitos), esa otra parte, es la que el protagonista está con el amigo delante del escaparate de un traje. el amigo le pregunta por el traje, que por qué ese, y él dice que es porque es el que ve todos los dias, a esto el amigo le dice (algo parecido porque no lo recuerdo exactamente): "...nunca dejas que te invite, me gustaría poder comprartelo, o regalartelo o lo que sea, porque tú para mi es como si fueras mi novia, pero sin sexo ni ganas". Se establece un momento único, un cariño desinteresado, una amistad libre, llana, sin vacíos ni huecos, una actitud honesta....
quizás sea todo eso porque a mi me gustaría que me dijeran las cosas, o quizás este tipo de cosas, y no que soy guapo o simpático o todas esas cosas, sino las cosas más simples, más cercanas... y echo mucho de menos eso, por eso también te echo tanto de menos....
pero la gente tiene miedo a decir las cosas, piensan que puedan ser demasiado... que se las puedan creer o que muestren sus debilidades, que incluso no sirvan para nada o sirvan para demasiado, y por eso muchas cosas no se dicen, por miedo, miedo a caer en una cursilería absurda o miedo a caer en un malentendido dónde la persona interpreta lo que siente la otra de una forma muy diferente....aún así me quedo sin saber, sin disfrutar de eso, porque "vaya que...".
quizás por eso grito la honestidad en todo momento, quizás porque también yo dejo que las cosas me traspasen, que las sienta... y cuando las siento, las digo, la mayoría de las veces sin miedos, quizás también porque crea que son necesarias, que la persona necesita que les lleguen y le traspasen igual, o porque sencillamente, yo no pueda aguantarlas para mi solo, porque me pesen demasiado.
pero yo caigo también en el mismo vacío, un día vas por la calle, o estás tomando un café, o simplemente en un silencio con un amigo o una amiga, y tienes ganas de decirle "me encantaría que este momento durara todo lo que pueda durar...", "me haces sentir tan protegido, que tengo la sensación de que no me va a pasar nunca nada...", "te quiero tanto, me haces tan feliz....". Y cuando están bordeando la lengua y el aire corre por los dientes, la boca se cierra como una compuerta de acero, el cerebro es más rápido que el corazón. y te callas. y ya no dices nada... dejas que se sobreentiendan otras tantas cosas..."vaya que....". Y te guardas esas cosas en una cajita, y luego no sabes dónde coño meterlas, dónde coño dejarlas. Te preguntas qué qué harán los demás con ellas, si las eliminarán para siempre o pasarán a una papelera de reciclaje dónde "por si acaso..." se puedan recuperar alguna vez. Yo si sé dónde las tengo, conmigo, me hacen compáñía cuando dudo si soy humano o no, cuando todo se hace una bola... y solo quieres saber que, por lo menos, tienes ciertas personas en el mundo... que te completan.
una chica del trabajo me dijo hace poco algo muy bonito y muy curioso, que con la mirada, hacía sentir que no pasaba nada, que tenías la libertad de decir cualquier cosa, y que no pasaría nada, que no sería juzgado o malinterpretado... que lo entendería, que sabría realmente a lo que me refería, y que esa tranquilidad, esa facilidad de hacer sentir así, hacían que fuera tan agradable estar así. Joder, me emocionó mucho. Cuando Cris me dijo que si, que era verdad... me emocionó (a escondidas) mucho más...
ya no recuerdo lo que escribí en el post que se me perdió, quizás fuera parecido a esto, o lo mismo iba más sobre la película, aún así es lo importante al fin y al cabo, recomendar esta bonita película, que para mi fue un regalo con MAYUSCULAS, sobre personajes que piensan que están perdidos a su manera, ,que se van encontrando y encontrando la forma de no perderse. Con este tipo de cosas, así da gusto vivir...



























