Come up to meet you, tell you I'm sorry
You don't know how lovely you are
I had to find you, tell you I need you
Tell you i set you apart The Scientist . Colplay

Volver atrás, caminar hacia atrás, dejarse caer por los escalones, por el pasillo, antes de llegar al sofá, al lado de la cama, romperse la crisma, que sangre la cabeza y que todo se deslice por el suelo, a modo de sangre, pero que no sea roja y que recoja unas cuantas cosa más (si es verdad que hay cosas que hay dentro), para que uno no se asuste. Y cuando te levantes, anda..., prueba otra vez, a ver si esta vez cae la casualidad y con el golpe, se hace "click", y se vuelve de verdad hacia atrás. Cosas como estas serán las que se tengan cuando uno no hace caso al calendario, y se da cuenta realmente del día que es, que no es otro, que es este, que ayer fue ayer y que mañana será mañana, que hoy es 7 de octubre del 2006, que el 6 no existe y que ya veremos el 8 a ver qué pasa...
En la canción de Coldplay "The scientist" la historia se cuenta desde el final hasta el principio, desde el momento en el que uno se para, deja de caminar, de darle vueltas, y vuelve hacia atrás pasando por cada uno de los espacios, de las sensaciones y de los momentos, hasta llegar al punto primero de nuestro letargo, hasta llegar al momento en el que las cosas no salieron bien, en la que un simple fallo desastra todo lo demás.
Este video lo utilizaba mucho cuando daba las clases de cine, con la intención de hacerles ver a los alumnos la forma en la que se puede contar también una historia, porque cuando una cosa es una cosa, da igual que le demos vueltas, que la mareemos, que la contemos de un lado o de otro, porque lo que es... pues es.
"No pienses por mí...", "no le des vueltas a eso", "no te preocupes...", "tranquilo", "cambia esa cara", "no te enfades...", "no te mosquees...", "se realista...", "haz el favor de...", "así es solo como lo ves tú...", "no dramatices"..."no pienses".... "no".
El momento, el instante, la honestidad... y las cancioncillas del disco duro, la basura de todo lo que no se recicla, lo que sobra y lo que hay que tirar, los platos que hay que fregar y las fotos de los pasillos que hay que cambiar porque ya son antiguas, y es que se me revuelve el cuerpo, y es que hoy me he levantado con resaca porque la cerveza me trastoca entero, me sienta igual que una copa, que una copa tras otra, luego parece ser que me sale barato emborracharme. Alguna ventaja habrá que sacar de todo esto, aunque yo no sea alcoholico, me viene bien que salga barato.

Ella me mira con la cara dormida, me pide que le ponga crema en la espalda porque se acaba de duchar, y que por obviedades físicas de la vida y de nuestro cuerpo, no llega, y su piel es muy suave, la crema y mis manos se hacen parte de su espalda, de su cuerpo sentado y curvado en el sofá, masajeo su piel con dermis y epidermis, me paseo por sus costillas y por sus pulmones, e intento conseguir que la sangre que se mueve, le de un toque a la mía para que también se mueva, y le diga de paso al alcohol que circula, que haga el favor y que se vaya, que ya no hace falta, y todo porque el bocadillo de mortadela con aceitunas no ha conseguido mucho. Y hablamos mientras ella mueve la cabeza intentando sumar dos y dos, maldeciendose porque yo tengo las cuentas muy claras, alegrándose de que sepa ya sumar, pero no a fuerza de forzar. "Perdona, no quería decirte algo así como a ver si aprendes...". Y la crema se absorve por completo, hace honor a su etiqueta y se añade a la sinceridad del momento, para que la charla pequeña tenga su equilibrio correspodiente. Aunque los Piratas digan que el equilibrio es imposible...
Y con las manos suaves de la crema que ha trabajado en ambos sitios, se muerden los labios de gilipollez y absurdo, cerrando levemente los ojos con la media intención de apretarlos, y cuando ya molesta el labio dolido y se vuelven los ojos a su sitio, hay un momento, un segundo largo en el que se tiene el instante ese de certeza: "nadie es como tú,... nadie, nadie tiene mis manos y toca como yo, mi pelo corto y despeinado, mi barba perpetua de 4 días, mis ojos y sus colores, mis cejas, mis dientes de leche... ¡y a joderse con todo lo demás hombre!, ¡tanta gilipollez y tanta tontería!.
Me la he econtrado al lado de casa. Yo con casi todo el alcohol encima y ella con la simpatía de siempre, con un tiempo sin vernos y con algunas raras diferencias en algún sitio, mostradas a lo bestia con un "ya te has enterado, ¿no?", "pues si, ya... ya, hasta me lo encontré...". Entonces sus ojos se abren cambiando sus texturas, y su boca intenta ser la de hace 5 segundos, y entre esfuerzo y esfuerzo sale alguna que otra broma que le quita hierro al asunto. "Bueno ya, si eso hablamos, tengo ganas de verte y así tengo más tiempo para contar, vamos a un cine, o nos vemos antes o nos vemos después...".
How long?, how long will I slide?
Separate my side... I don´t
I don´t believe it´s bad
Slit my throat
It´s all I ever
I heard your voice through a photograph
I thought it up it brought up the past
Once you know you can never go back
I´ve got to take it on the otherside
Muchas veces escribo cosas que quizás no tengan mucho sentido, muchas veces dejo que los dedos se manejen solos y bailen encima del teclado, quizás esto sea terapeutico, escribir en un(a) blog quizás lo sea, quizás no lo sea, quizás hasta me da igual. Yo me he quedado realmente agusto, escribiendo muchas veces me siento agusto, me libero, se me saltan los botones y me desnudo sin romper la camisa. Me he quedado agusto, la semana que viene empiezo a trabajar, me vendrá muy bien y me pone contento, la semana que viene sigo con el corto y su montaje, esperando terminarlo, la semana que viene... vienes.
¡y qué ganas tengo de verte, sangre de mi sangre, sol de mi sol naciente...!